Bizcocho de calabacín y arándanos

9:00



Qué ganas tenía de hacer un bizcocho casero y es que no sé vosotros pero para mí el día de la repostería es el domingo a la tarde, mientras los demás hacen el holgazán en el sofá, yo me voy a la cocina de relax a batir mis mejunjes. El problema es que hasta ahora los domingos han estado como el calendario de publicaciones de TCV, a tope.
A pesar de que en casa son bastante clásicos, magdalenas y bizcocho de la abuela. Ya pudisteis ver esta receta familiar, CLICK, que además suelo hacer en cantidades, vamos que de un tirón horneo dos o tres bizcochos, porque claro, luego hay que darle a la abuelita, a la tía, a la madre -seguro que alguna estará diciendo pero que geta!! si luego ni lo probamos, no hagáis ni caso- aquí todo el mundo pide...y claro como dice el refrán 'a la mejor burra la voy a dejar sin trigo', o algo así, en casa tiene que quedar algo más que una muestrita justa para la merienda, no, no. Y si después de partir y repartir queda algo para congelar, tanto que mejor.
Sí, he dicho congelar, en casa lo congelo todo, o casi todo; el queso, por ejemplo no, desde que hay a Berasategui que este alimento no se puede congelar, dejemos trabajar a los expertos de verdad. La verdad es que el bizcocho queda genial y no se nota para nada que se ha congelado, por lo que mientras alguien no venga a contradecirme... ¿ya de echar tres huevos porque no poner seis y con el mismo trabajo sacar más producción?





El bizcocho de hoy es un poco diferente. Os he comentado alguna vez lo del tema de la huerta, esa que yo no trabajo pero si disfruto. Llevamos una buena temporada a tripadas de calabacín, pisto CLICK, crema, rebozado...mil y una maneras de comer este producto. Pensé que si hay bizcocho de zanahoria o de calabaza, ¿por qué no de calabacín? Me puse a bucear por la red en busca de alguna receta y ¡oh! sorpresa, hay un motón de ellas.
Lo que he hecho ha sido interpretar mi propia versión de las recetas que ha visto y está súper bueno, sorpresa sorpresa porque no sabe a calabacín.
Tenía la duda de si pelar el calabacín o no, ya que la piel suele amargar un poco y en casa son un poco, bastante sensibles con este tema pero al final me decidí por hacerlo con la piel y si a alguien no le gustaba ¡¡para mí todo!! nada, que ni amarga, ni sabe a verdura ni nada de eso, por lo que si no eres mucho de verduras y si de dulces anímate a hacerlo, come sano!!!






INGREDIENTES:
3 huevos
150 gr de azúcar moreno
180 gr de harina de reposteria
1 sobre de levadura
1 calabacín pequeño
un puñado de arándanos
anís
sal
azúcar glas para adornar
un vasito de aceite arbequina






Normalmente siempre sigo los mismos pasos a la hora de mezclar la masa, creo que es la forma de que quede más esponjoso. 
Ponemos los arándanos a remojos con el anís, justo que los cubra y mientras vamos con lo demás.
Separamos las claras de la yemas y las montamos junto con una pizca de sal a punto de nieve, reservamos. Por otro lado batimos las yemas junto con el azúcar hasta que blanquee la masa. Ponemos el calabacín rallado con los arándanos y el aceite. Supongo que os habrá pasado más de una vez que hacéis una masa con aceite y dependiendo de qué tipo se use, luego sabe mucho a aceite, en un CLICK os lo explico, por eso yo ahora uso arbequina para los dulces. Incorporamos poco a poco la harina mezclada con la levadura y previamente tamizada. Por ultimo integramos las claras con movimientos envolventes.
Ahora unos 30 minutos con el horno ya precalentado a 180º calor arriba y abajo.











imágenes TCV

By Sara

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